Amenazan transportistas con un aumento del 30% en Acapulco y paro general el Viernes

Después de que el gobernante Héctor Astudillo Flores, en complicidad con miembros del Congreso de los Diputados locales, exentaron del pago de impuestos a asociados de la compañía Acabus, transportistas de Acapulco anunciaron que no pagarán la posesión vehicular y la renovación anual de unidades.

Aun, advirtieron que van a acrecentar la tarifa del transporte público en un treinta por ciento, argumentando que de esta manera van a enfrentar el incremento del costo de los comburentes que están repercutiendo en el costo de servicios y productos básicos a nivel nacional.

En conferencia efectuada en el puerto, los transportistas amagaron con inmovilizar el servicio en Acapulco y diferentes zonas de la entidad para el viernes próximo.

Por este motivo, demandaron una asamblea urgente con el gobernante Astudillo para acordar pactos, entre ellos que los concesionarios reciban exactamente los mismos beneficios fiscales concedidos de forma ilegal a los asociados de la compañía llamada Organizadora del Acabus S.A. de CV, que recibe subsidios del gobierno estatal para ofrecer el servicio de transporte público en Acapulco.

Desde octubre, se dio a conocer que la miscelánea fiscal de dos mil diecisiete, elaborada por el gobierno de Astudillo y aprobada en el último mes del año pasado por el Congreso local, privilegia el gasto corriente burocrático y contempla un óbolo de cuarenta y siete millones de pesos para la fundación Teletón.

Además de esto, Astudillo en complicidad con miembros del Congreso de los Diputados locales del PRI, PRD, PT, MC, PAN y Verde, decidieron exentar del pago del impuesto por el ejercicio de la profesión a los médicos y para arrendadores de casas habitación en la entidad, sin justificación alguna.

Asimismo, favorecieron de forma irregular a los asociados de la compañía Acabus, con el no pago del impuesto sobre posesión y emplacamiento de las unidades vehiculares privadas.

Esta resolución pactada entre el Ejecutivo y el Legislativo ha provocado reacciones y quejas de transportistas en Acapulco y la zona de la Costa Grande de la entidad.

El día de ayer, decenas y decenas de transportistas de Zihuatanejo suspendieron el servicio en este balneario y cerca de las 21:00 horas protagonizaron un zafarrancho con policías estatales que desocuparon vialidades que estaban obstruidas por los participantes de la manifestación que protestan contra el gasolinazo.

Se notificó que Transportistas del puerto de Acapulco demandaron desde el día de ayer al gobernante Astudillo beneficios fiscales como los que dio a la compañía llamada Acabus, entre ellos el no pago de la posesión y un subsidio de 9 mil pesos mensuales por cada unidad para operar sin acrecentar el pasaje frente al levanta del coste de la gasolina y diésel.

Sin embargo, en ciertas sendas del primordial destino de la entidad aumentaron de forma unilateral el pasaje de diez a trece pesos en la franja de la ribereña y de catorce hasta dieciocho pesos de la zona conurbada al centro del puerto.

Por su lado, la administración de Astudillo se ha mostrado indiferente frente al incremento de costes en la tarifa del transporte público que se ha registrado en Acapulco y las zonas de Costa Grande y Costa Chavala, como productos y servicios básicos en la entidad desde el gasolinazo.

Ahora, el presidente de la Unión de Organizaciones de Transportistas del Estado de Guerrero, Hugo Dircio Figueroa, demandó una audiencia con Astudillo y advirtió que este viernes van a inmovilizar el servicio en la entidad.

Además de esto, aseveró que no pagarán la renovación anual y el pase de gaceta, en queja por el incremento en la gasolina y las ventajas fiscales que el gobierno estatal y el congreso local dieron a la compañía Acabus.